Qué decirle a un amigo que la está pasando mal
No intentes arreglarlo. Decí tres cosas: (1) que te acordaste de él, (2) que no hace falta que te conteste, (3) algo concreto que vas a hacer. Ejemplo: "Me acordé de vos. No hace falta que contestes. El jueves paso con algo para comer, aunque sea diez minutos." Estar vale más que decir la frase justa.
Por qué "cualquier cosa avisame" no funciona
Porque le pasa el trabajo al que está mal. El que está hundido no tiene fuerza para pedir, y mucho menos para pedirle algo a alguien que ya le ofreció. La ayuda que hay que aceptar activamente casi nunca se acepta.
Lo que funciona es al revés: ofrecer algo puntual y fácil de rechazar. "Paso el jueves a las 7 con empanadas; si no querés, me avisás y no paso." Ahí el esfuerzo lo estás poniendo vos.
Frases listas para copiar
Para abrir, sin presionar
- Me acordé de vos. No hace falta que contestes: estoy acá.
- Sé que no es una semana fácil. Paso a paso, que vos podés.
- No estás solo/a en esto. Cuando quieras hablar, avisame.
- Un abrazo grande, de esos que no se pueden mandar por teléfono.
- Te leo cuando puedas. Y si no podés, también está bien.
Tono sobrio, entre varones o en el trabajo
- Te banco. Cualquier cosa, escribime.
- Sé que viene brava. Acá estoy.
- No hace falta que contestes. Estoy al lado.
- Un día a la vez. Vos podés.
- Si necesitás una mano, avisá y voy.
Si perdió el trabajo
- Me enteré. Es una mierda y no te lo merecías. ¿Tomamos algo esta semana?
- Esto no dice nada de lo que valés. Cualquier contacto que necesites, lo muevo.
- ¿Querés que te revise el CV o preferís no hablar del tema? Las dos me sirven.
Si se separó
- No voy a opinar de nada. Solo quiero que sepas que estoy.
- Si querés hablar, hablamos. Si querés ver una película en silencio, también.
- Te vas a sentir mal un tiempo y está bien. Yo te acompaño igual.
Si hay una enfermedad en el medio
No preguntes por el diagnóstico ni cuentes casos de otros. Hablá de él, no de la enfermedad.
- Pienso en vos todos los días. No hace falta que me pongas al día.
- El martes voy a estar por ahí. Si estás con ganas, paso; si no, otro día.
- Estoy para lo aburrido también: trámites, mandados, llevarte y traerte.
Lo que conviene no decir
- "Todo pasa por algo." No pasa.
- "Hay gente que está peor." Nunca ayudó a nadie.
- "Ya vas a ver que se arregla." Le pide optimismo a alguien que no puede.
- "Tenés que salir, distraerte." Un consejo no pedido se lee como reproche.
- El audio largo. Escuchar cuesta energía. Escribí.
Lo que más sirve: volver. La gente aparece la primera semana y desaparece. Poné un recordatorio a quince días y escribile de nuevo: "¿Cómo venís?" Ese segundo mensaje es el que se recuerda.
Preguntas frecuentes
¿Escribo aunque no me haya contado nada?
Sí, y sin mencionar lo que te enteraste. "Me acordé de vos, ¿cómo venís?" abre la puerta sin obligarlo a contar.
¿Qué hago si no me contesta?
Escribí de nuevo en unos días, sin reprocharle el silencio. No contestar es parte de estar mal.
¿Ayuda o consejos?
Ayuda concreta. Consejos, solo si los pide.
Si te preocupa en serio. Si tu amigo dice que no quiere seguir viviendo, o vos estás en esa, se puede hablar con alguien ahora mismo, gratis y en confianza. En Argentina: 135 desde CABA y GBA, o 0800-345-1435 desde todo el país, Centro de Asistencia al Suicida. Preguntarle directamente a alguien si está pensando en hacerse daño no le da la idea: le da permiso para hablar.
Y si querés que llegue distinto
AIMU entrega el mensaje como un sobre chiquito que se abre una sola vez, sin publicidad y sin pedir registro. Para alguien que está mal, que algo llegue sin ruido y sin pedirle nada no es un detalle menor.